Un tema ya cansino sobre todo si no se dice lo mismo que todo cristo. Ya en la universidad me di cuenta de que no es políticamente correcto dudar de ciertas cosas. En fin, si tenéis un rato es interesante verlo y ver cualquier cosa que te ayude a reprogramar el cerebro. Oír siempre las mismas cosas no es bueno. Damos por validas demasiadas mentiras. Se puede pensar lo que se quiera, por lo menos ya no hay hoguera en esta época. Por favor, si vais a comentar que sea en tono relajado y pausado que ya me conozco el clima de ciertos debates.
No es un personaje mitológico ni del cancionero popular. El revientaboqueras es un ser acojonante que amenizo mi infancia cosa fina. Encontrar uno era garantía de tarde entretenida. Ver como se movía, como sorteaba obstáculos, como excavaba, como salía de las trampas que imaginaba y creaba para el…Cuantos momentos apasionantes con este animal.
Los revientaboqueras son insectos tochos, de unos 4 cm. No son venenosos ni pueden causar heridas pero aun sabiendo esto dan bastante miedo porque no se entiende bien que es lo que se está viendo. Son nocturnos, subterráneos e invisibles y si se ven sorprendidos huyen con mucha astucia. Si están en su terreno, acequias y huertas, son difíciles de capturar. Son rápidos, excaban deprisa y pueden ir marcha atrás también muy rápido. Es el típico animal que muchísima gente no sabe ni que existe, como los solífugos o arañas camello. Continuar leyendo…
Estas fiestas de San Gregorio en Pina de Ebro ha habido una carroza muy llamativa. Como es costumbre, un remolque arrastrado por un tractor se decora al gusto. Se suelen enramar con olmo y caña y colocar diversos motivos decorativos. Las ganas y la imaginación son los únicos límites. En este caso la maqueta de la Plaza de España asombraba por su fidelidad incluso en la disposición de los parterres ajardinados y el color de las rosas. Continuar leyendo…
Siempre que lo veo sentado en ese banco tengo que hacerle una foto. Cuando comparo fotos de distintos años descubro con estupor que este tipo no parece envejecer. Dice no saber estar quieto y es verdad. Sus manos siempre tienen tierra. Dale una planta cualquiera y la hará crecer y florecer, la propagará y regalará macetas. A veces luego se arrepiente y pierde plantas. Del Cosmos que crecía entre las hortalizas no se acordaba ni tampoco de una increíble variedad de Papaverácea de jardín que dejó perder al enterarse de que era una variedad de Opio pero con muchísimos pétalos. En 2008 os lo presente como el jardinero en su selva. Sigue con sus gatos, periquitos, tortugas y, sobre todo, sus plantas. En breve os presentaré también el estanque que me ha encargado que le construya a medida en un precioso patio que tiene junto a la casa.